FISIOCRACIA O FISIOCRATISMO
La fisiocracia o fisiocratismo era una escuela de pensamiento económico del siglo XVIII fundada por François Quesnay en Francia.
Afirmaba la existencia de una ley natural por la cual el buen funcionamiento del sistema económico estaría asegurado sin la intervención del gobierno.
Su doctrina queda resumida en la expresión «laissez faire, laissez passer» (dejar hacer, dejar pasar).
El origen del término fisiocracia proviene del griego y quiere decir "gobierno de la naturaleza", al considerar los fisiócratas que las leyes humanas debían estar en armonía con las leyes de la naturaleza.
Esto está relacionado con la idea de que sólo en las actividades agrícolas la naturaleza posibilita que el producto obtenido sea mayor que los insumos utilizados en la producción surgiendo así un excedente económico.
Los fisiócratas denominaron de estériles a las actividades como la manufactura o el comercio donde la producción solo sería suficiente para reponer los insumos utilizados.
FRANÇOIS QUESNAY
François Quesnay (n. 4 de junio de 1694 – † 16 de diciembre de 1774) fue un economista francés de la escuela fisiocrática. También practicó la cirugía.
En 1758 publicó la Tableau éconómique, que contenía los principios de las ideas de los fisiócratas.
Este es quizá el primer trabajo que intenta describir el funcionamiento de la economía de forma analítica y puede considerarse la primera contribución importante al pensamiento económico.
Los fisiócratas consideraban que toda la riqueza venía de la tierra y que, de todas las demás ramas de la actividad, sólo la agricultura producía más de lo que se necesitaba para mantener a los que se ocupaban de ella.
Al provenir de la tierra el único excedente, hacia ella debía dirigirse el estado para obtener fondos, por lo que propugnaban el impuesto único sobre la tierra y sugerían la anulación de todos los establecidos por los mercantilistas. La tendencia general de los fisiócratas es el libre cambio.
La tarea del economista se reduce a descubrir el juego de las leyes naturales. La intervención del estado es inútil, pues no haría otra cosa que interferir ese orden esencial. El interés de los fisiócratas se concentraba en gran medida en la definición de una estrategia macroeconómica de desarrollo que incluyera políticas coherentes
ADAM SMITH
Adam Smith (5 de junio, 1723 – 17 de julio, 1790) fue un economista y filósofo escocés, uno de los máximos exponentes, sino es que el mayor, de la economía clásica.
Considerado el padre de la economía como ciencia y el primer economista clásico.
Nació en Kirkcaldy, Escocia en 1723, estudió en las universidades de Glasgow y Oxford.
De 1748 a 1751 fue profesor ayudante de retórica y literatura en Edimburgo.
Durante este periodo estableció una estrecha amistad con el filósofo David Hume, amistad que influyó mucho sobre las teorías economistas y éticas de Smith
La Riqueza de las Naciones de Adam Smith
En 1776 Adam Smith escribió su obra La investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones (o simplemente La riqueza de las naciones), por la cual es considerado por muchos el padre de la Economía Política.
Esta obra representa el intento por diferenciar la economía política de la ciencia política, la ética y la jurisprudencia.
Un elemento fundamental para esta diferenciación fue la crítica al mercantilismo, corriente heterogénea que venía desarrollando nociones económicas desde el siglo XV, más vinculada a los imperios coloniales que a la naciente revolución industrial.
Según la tesis central de La riqueza de las naciones, la clave del bienestar social está en el crecimiento económico, que se potencia a través de la división del trabajo.
La división del trabajo, a su vez, se profundiza a medida que se amplia la extensión de los mercados y por ende la especialización.
Una particularidad de la obra es el planteamiento de que, gracias a la apelación al egoísmo de los particulares se logra el bienestar general.
Esto es muchas veces interpretado de forma imprecisa como que simplemente el egoísmo lleva al bienestar general.
Sin embargo, pasajes tanto de esta obra como de los sentimientos morales dejan en claro que la empatía con el egoísmo del otro y el reconocimiento de sus necesidades es la mejor forma de satisfacer las necesidades propias.
Entre sus aportes más importantes se destacan:
La diferenciación clara entre valor de uso y valor de cambio.
El reconocimiento de la división del trabajo, entendida como especialización de tareas, para la reducción de costos de producción.
La predicción de posibles conflictos entre los dueños de las fábricas y los trabajadores.
La acumulación de capital como fuente para el desarrollo económico.
La defensa del mercado competitivo como el mecanismo más eficiente de asignación de recursos
La mano invisible es una forma metafórica por la cual Adam Smith, filósofo político escocés, describió el papel del mercado de la libre en la asignación de los bienes en la economía, en su más célebre libro: An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations
La mano invisible, entonces, regula las conformaciones sociales y compensa los excesos por si sola; es una especie de orden natural pero que tiene las características de la bendición por las riquezas y un conjunto predeterminado de instituciones a partir de las cuales se mantiene el status social.
El problema de la mano invisible hace referencia a lo que después se va a llamar mercado, que improca la no intervención del Estado porque las cosas se van a acomodar naturalmente en un sistema teísta típicamente moderno donde el espectador imparcial (la humanidad) no puede negar si Dios está y no puede negar la existencia de clases.
THOMAS MALTHUS
Thomas Robert Malthus (Dorking, 14 de febrero de 1766 - Bath, 23 de diciembre de 1834) fue un economista inglés, perteneciente a la corriente de pensamiento clásica, considerado el padre de la Demografía.
Es conocido principalmente por su Ensayo sobre el principio de la población (1798), en el que expone el principio según el cual la población humana crece en progresión geométrica, mientras que los medios de subsistencia lo hacen en progresión aritmética
Así, llegará un punto en el que la población no encontrará recursos suficientes para su subsistencia (catástrofe maltusiana).
Además, según Malthus, los recursos para la vida están limitados y, cuando se hayan agotado, la vida humana desaparecerá.
Esta última afirmación es una idea muy difundida que Malthus jamás pensó ni escribió, por lo tanto, es un error.
KARL MARX
Karl Marx (Tréveris, Prusia, 5 de mayo de 1818 – Londres, 14 de marzo de 1883), filósofo, historiador, sociólogo, economista y pensador socialista alemán.
Padre teórico del socialismo científico y del comunismo, es considerado una figura clave para entender la historia social y política de los siglos XIX, XX y XXI.
Karl Marx nació en Tréveris (Trier en alemán), el tercero de siete hijos de una familia judía.
Su padre, Hirschel Mordechai (luego Heinrich Marx), quien era descendiente de una larga línea de rabinos, ejercía la abogacía en Tréveris, su ciudad natal.
Era además consejero de justicia, sin embargo recibió fuertes presiones políticas, por parte de las autoridades prusianas que le prohibieron continuar con sus prácticas legales de acuerdo a su religión y le obligaron a abrazar el Protestantismo para poder mantener el cargo en la administración de Renania.
Su madre fue Henrietta, nacida en Holanda, sus hermanos fueron Sophie, Hermann, Henriette, Louise, Emilie y Caroline.
Establecido en Bruselas, funda la Liga de los Comunistas, tras lo cual se declara apátrida, ateo y revolucionario.
Tras el periodo revolucionario de 1848 y la publicación del Manifiesto del Partido Comunista, en coautoría con Engels, se traslada a Colonia, donde organiza un nuevo diario, "Nueva Gaceta Renana" (Neue Rheinische Zeitung).
Su nueva publicación alcanza un éxito inmediato, en el contexto de una época de fuerte sentimiento social y compromiso revolucionario.
En consecuencia, es prohibido por el gobierno renano.
Testigo y víctima de la primera gran crisis del capitalismo (década de 1830 del siglo XIX) y de las revoluciones de 1848, Marx se propuso desarrollar una teoría económica capaz de aportar explicaciones a la crisis, pero a la vez de interpelar al proletariado a participar en ella activamente para producir un cambio revolucionario.
La vasta obra de Marx ha sido leída de distintas formas. En ella se incluyen obras de teoría y crítica económica, polémicas filosóficas, manifiestos de organizaciones políticas, cuadernos de trabajo y artículos periodísticos sobre la actualidad del siglo XIX. Muchas de sus obras las escribió junto con Engels. Los principales temas sobre los que trabajó Marx fueron la crítica filosófica, la crítica política y la crítica de la economía política.
Un pensamiento de Marx…
¿En qué consiste, entonces, la enajenación del trabajo? Primeramente en que el trabajo es externo al trabajador, es decir, no pertenece a su ser; en que en su trabajo, el trabajador no se afirma, sino que se niega; no se siente feliz, sino desgraciado; no desarrolla una libre energía física y espiritual, sino que mortifica su cuerpo y arruina su espíritu.
Por eso el trabajador sólo se siente en sí fuera del trabajo, y en el trabajo fuera de sí. Está en lo suyo cuando no trabaja y cuando trabaja no está en lo suyo. Su trabajo no es, así, voluntario, sino forzado, trabajo forzado. Por eso no es la satisfacción de una necesidad, sino solamente un medio para satisfacer las necesidades fuera del trabajo.
Su carácter extraño se evidencia claramente en el hecho de que tan pronto como no existe una coacción física o de cualquier otro tipo se huye del trabajo como de la peste. El trabajo externo, el trabajo en que el hombre se enajena, es un trabajo de autosacrificio, de ascetismo.
En último término, para el trabajador se muestra la exterioridad del trabajo en que éste no es suyo, sino de otro, que no le pertenece; en que cuando está en él no se pertenece a si mismo, sino a otro. (...) Pertenece a otro, es la pérdida de sí mismo
JOHN STUART MILL
John Stuart Mill (Londres, 20 de mayo de 1806 — Aviñón, Francia 8 de mayo de 1873)
Filósofo, político y economista inglés representante de la escuela económica clásica y teórico del utilitarismo, planteamiento ético propuesto por su padrino Jeremy Bentham, que sería recogido y difundido con profusión por Stuart Mill .
Un libro fundamental sobre el concepto de libertad fue Sobre la libertad, acerca de la naturaleza y los límites del poder que puede ser legítimamente ejercido por la sociedad sobre el individuo.
Un argumento que Mill desarrolló más que cualquier otro filósofo previo fue el Principio de Indemnidad, esto es, que toda persona debería ser libre para comprometerse a realizar las conductas que desee siempre y cuando no dañe a los demás.
Mill abogó principalmente por dejar hacer en la economía, pero se mostró dispuesto a aceptar intervenciones, tales como un impuesto sobre el alcohol, si había suficientes motivos utilitarios.
ESCUELA HISTÓRICA ALEMANA
Corriente de pensamiento que hizo énfasis en la relatividad histórica de los modos de organización económica de las diversas naciones oponiéndose, en consecuencia, a la idea de que existen leyes económicas de validez universal.
Esta escuela sostuvo, además, la necesidad de aplicar políticas económicas específicas para cada caso. El principal exponente de esta corriente, Gustav Schmoeller, adoptó un punto de vista algo más flexible, pero insistió en la búsqueda de una ciencia económica que integrara en sus proposiciones todas las motivaciones humanas y no sólo aquellas referidas a la búsqueda de ganancias
Al destacar la importancia del cambiante entorno en que se desarrolla cada economía, la Escuela Histórica contribuyó al desarrollo de la llamada economía institucional, dando mayor profundidad al pensamiento histórico y social pero inhibiéndose para realizar las generalizaciones teóricas que tan fructíferas resultaron para el desarrollo de la ciencia económica.
Por tal motivo su influencia posterior resultó bastante reducida, quedando confinada a aspectos laterales o escuelas de pensamiento poco influyentes en el destino posterior de la economía
Escuela Austriaca de Economía
La Escuela Austríaca de Economía, fundada por Carl Menger, es una escuela de pensamiento económico que se opone a la utilización de los métodos de las ciencias naturales para el estudio de las acciones humanas, y prefiere utilizar métodos lógicos y la introspección (praxeología).
Se ha caracterizado por su fuerte criticismo hacia programas de investigación como el Marxismo, Socialismo fabiano, Nazismo, Fascismo y Keynesianismo.
DAVID RICARDO
David Ricardo (*18 de abril de 1772 - †11 de septiembre de 1823) economista inglés, miembro de la corriente de pensamiento clásica, nacido y fallecido en Londres. También fue un hombre de negocios y especulador exitoso, y amasó una considerable fortuna.
Entre sus aportaciones destaca especialmente la teoría de la ventaja comparativa, que defiende las ventajas del comercio internacional y en esencia es una ampliación de la división del trabajo propuesta por Adam Smith.
También se la atribuye la ley de hierro de los salarios que afirma que el salario real de los trabajadores permanecerá cercano al nivel de subsistencia, aunque haya intentos de incrementarlos.
Además propuso la que actualmente se conoce como equivalencia ricardiana, una idea que sugiere que en algunas circunstancias la decisión de un gobierno de cómo financiarse (utilizar impuestos o emitir deuda) puede no tener efecto en la economía. Irónicamente, aunque esta equivalencia lleva su nombre, Ricardo nunca estuvo totalmente convencido.
ESCUELA DE CHICAGO
Como Escuela de Chicago se identifican algunos departamentos de la Universidad de Chicago. Los más relevantes son:
Departamento de Economía de la Universidad de Chicago
Departamento de Sociología de la Universidad de Chicago
La Escuela de Economía de Chicago empezó a funcionar en 1920, bajo la dirección de Frank H. Knigth y Jacob Viner. Al comienzo la Escuela de Chicago fue llamado el “Trío Matemático”, porque estaban los profesores Oscar Lange, Henry Schultz y Paul Douglas.
En 1960, la escuela fue conducida por el economista Milton Friedman.
Es así que en 1976 Milton Friedman gana el Premio Nobel de Economía por su aporte a Teoría Monetaria y a partir de ese entonces la Escuela de Chicago comienza a tener renombre por los aportes de sus economistas.
La escuela promueve fuertes lazos entre los economistas del Departamento de Economía, de la Escuela de Negocios (Graduate School of Business), y de la Escuela de Leyes (The Law School), esto le posibilita probar constantemente la teoría con la practica.
Escuela de Chicago y Pragmatismo…
El Pragmatismo se caracteriza por la insistencia en las consecuencias, utilidad y practicidad como componentes esenciales de la verdad.
La palabra pragmatismo proviene del vocablo griego praxis que significa acción. Para los pragmatistas la verdad y la bondad deben ser medidas de acuerdo con el éxito que tengan en la práctica. En el pragmatismo no existe el conocer por conocer. Si algo no tiene un fin o uso determinado no hay razón para que tal cosa exista.
ALFRED MARSHALL
(* 26 de julio de 1842 - † 13 de julio de 1924), fue un economista británico nacido en Wandsworth.
El resultado de sus esfuerzos fue la denominada «síntesis neoclásica», base de la teoría económica moderna. En 1890 publicó su obra capital, Principios de economía, que durante muchos años fue el principal libro de texto en las facultades de todo el mundo.
En el primer volumen de la obra compaginó conceptos de la economía clásica como riqueza, producción, trabajo, capital o valor con aportaciones de la escuela marginalista como utilidad y utilidad marginal. A los agentes de la producción (tierra, trabajo, capital) añadió un nuevo factor, el de la organización industrial.
Marshall fue el economista británico más destacado de su época. También fue un profesor sobresaliente y ejerció una gran influencia sobre los economistas de aquella época.
Su mayor contribución a la Economía fue su sistematización de las teorías económicas clásicas y el desarrollo del concepto de utilidad marginal. Subrayó la importancia del análisis minucioso y la necesidad de adecuar las teorías a los nuevos acontecimientos.
Entre sus obras destacan: Principios de Economía (1890) e Industria y comercio (1919).
KEYNESIANISMO
Economía Keynesiana, o Keynesianismo, teoría económica basada en las ideas de John Maynard Keynes, tal y como plasmó en su libro Teoría general sobre el empleo, el interés y el dinero, publicado en 1936 como respuesta a la Gran Depresión en los años 1930.
El interés final de Keynes fue poder dotar a unas instituciones nacionales o internacionales de poder para controlar la economía en las épocas de crisis.
Este control se ejercía mediante el gasto presupuestario del Estado, política que se llamó política fiscal. El motivo económico para actuar de esta manera parte, sobre todo, del efecto multiplicador que se produce ante un incremento en la Demanda Agregada.
Keynes refutaba la teoría clásica en la que la economía automáticamente tiende al pleno empleo, se regula por si sola.
Keynes postulo, con acierto, que el equilibrio al que tiende la libre interacción entre los diversos factores económicos no conlleva al pleno empleo de los medios de producción.
Una baja del empleo o de los salarios puede llevar a una baja en la demanda, y por lo tanto en una baja en la producción, llevando a su vez a más desempleo, por lo que la economía establece un punto de equilibrio nuevo donde convive perfectamente con una alta tasa de paro
TEORÍA CUANTITATIVA
La Teoría cuantitativa del dinero es una teoría de determinación del nivel de precios que establece la existencia de una relación directa entre la cantidad de dinero y el nivel de precios de una economía .
La teoría cuantitativa del dinero, parte de una identidad, la ecuación de cambio, según la cual el valor de las transacciones que se realizan en una economía ha de ser igual a la cantidad de dinero existente en esa economía por el número de veces que el dinero cambia de manos:
PT = MV
P = nivel de precios
T = número de transacciones
M = cantidad de dinero
v = número de veces que el dinero cambia de manos, es la velocidad de circulación del dinero.
Nueva teoría cuantitativa de Milton Friedman…
En los años 50, y como parte de sus críticas al sistema keynesiano , Milton Friedman establece lo que se conoce como la nueva Teoría cuantitativa. Friedman justifica la demanda de dinero por la utilidad que se deriva de mantener saldos reales, ya que permiten realizar transacciones. De este modo, deriva la demanda de dinero a partir de los axiomas habituales de la teoría del consumidor , y establece que la demanda de dinero dependerá del coste de oportunidad de mantener dinero. Utiliza un enfoque de asignación de carteras y establece que la demanda dinero dependerá de un conjunto de tipos de interés de otros activos y de la riqueza del individuo, que se aproxima por la renta permanente:
M/P = g (r,π)* Yp
π = inflación r = tipo de interés Yp = renta permanente
Friedman considera que g(r,π)es una función estable a largo plazo, que si la aproximamos a la velocidad de circulación se obtendría, de nuevo, la ecuación cuantitativa.
TEORÍA DE LOS CICLOS ECONÓMICOS
Los ciclos económicos o fluctuaciones cíclicas de la actividad económica, pueden definirse como las oscilaciones de la expansión a la contracción de la Economía, que ocurren entre crisis sucesivas.
Desde el siglo XIX los estudiosos de los negocios se impresionaron por las dramáticas caídas que cada 7 a 10 años registraba la actividad económica. En 1863, el francés Clement Juglar demostró con pruebas estadísticas, que las crisis no eran fenómenos aislados, sino parte de una fluctuación cíclica de la actividad comercial, bursátil e industrial y que los períodos de prosperidad y crisis se seguían unos a otros. Karl Marx avanzó sobre el estudio de las causas estructurales del ciclo económico y las crisis.
Cada ciclo económico tiene cuatro fases:
Ascenso
Descenso
Recesión
Reactivación
El período más alto del ascenso se denomina auge. Todo ascenso culmina en un descenso. Una crisis se produce en algún momento del descenso. La recesión subsiguiente, es finalmente revertida por la reactivación. No hay una duración fija para cada fase ni para el ciclo en su conjunto, pero la investigación a largo plazo ha permitido establecer duraciones promedio para los ciclos.
El ciclo económico está basado en leyes generales que gobiernan las economías capitalistas, más que en factores políticos o institucionales específicos de países o períodos particulares; sin embargo, como explicó Joseph Schumpeter (1935), "cada fluctuación económica constituye una unidad histórica que no puede explicarse sino mediante un análisis detallado de los numerosos factores que concurren en cada caso".
Se conocen tres tipos de ciclos económicos generales y ciclos sectoriales. Los generales son:
Cortos, pequeños o de Kitchin, con una duración promedio de 40 meses, no necesariamente registran una crisis en el descenso.
Medios, o de Juglar, 8 años y medio en promedio, se distinguen por la presencia de auges y crisis cíclicas.
Largos, ondas largas o ciclos de Kondratieff, de un promedio de 54 años de duración: durante la expansión los ascensos son prolongados y más fuertes, las crisis son suaves y las recesiones cortas; durante la depresión los ascensos son débiles y cortos, las crisis muy fuertes y las recesiones prolongadas hasta alcanzar el grado de depresiones económicas generales.
INSTITUCIONALISMO
Se denomina institucionalismo al enfoque de las Ciencias Sociales, particularmente de la ciencia política, que estudia la sociedad a partir de sus instituciones formales, y de cuán efectivo es su funcionamiento.
Cada sistema social desempeña una serie de funciones sociales, políticas, económicas y culturales.
Para realizar cada una de estas funciones básicas las sociedades se han dotado de un conjunto de instituciones sociales específicas a través de las cuales regulan los comportamientos de los individuos.
EQUILIBRIO GENERAL
La teoría del Equilibrio Parcial estudia los mecanismos por los que se determinan la cantidad y el precio de equilibrio en un mercado.
El análisis de las elasticidades de la oferta y la demanda es el núcleo de esa teoría cuya elaboración y sistematización debe mucho al trabajo de Alfred Marshall (1842-1924).
La teoría del Equilibrio General estudia las condiciones necesarias para que todos los mercados estén simultáneamente en equilibrio. La formulación original se debe a Walras
Todos los bienes son complementarios de otros o sustituibles por otros en mayor o menor grado.
Debido a la interdependencia general existente, cualquier desplazamiento fortuito del punto de equilibrio en el mercado de un bien provocará desplazamientos en los mercados de otros bienes, éstos en los de otros y así sucesivamente.
Estas variaciones de precios pueden producir a su vez un efecto retroactivo, corrector o realimentador (feedback), sobre el mercado original.
Finalmente, si no existe intromisión externa que lo dificulte, ese proceso —que Walras llamó tâtonnement— conducirá al equilibrio en todos los mercados de bienes y factores.
Los estudios encaminados a determinar la posibilidad de existencia de tal Equilibrio General, de su unicidad o multiplicidad, y su estabilidad, han alcanzado en los últimos decenios un alto grado de sofisticación matemática. El premio Nobel de Economía distinguió a dos destacados investigadores de este campo: Kenneth J. Arrow en 1972 y Gerard Debreu en 1983.
Una situación de Equilibrio General goza de muchas virtudes: Se consigue en ella la maximización de la utilidad de todos los consumidores y de los beneficios de todas las empresas; al estar también en equilibrio los mercados de factores, las rentas percibidas por las familias igualan a los precios de los bienes y servicios; los factores y recursos productivos se destinan a su uso más eficiente, aquél en que su rendimiento es más alto.
TEORÍA DEL COMERCIO INTERNACIONAL
Nacido en Canadá, Viner dirige junto con Knight la Escuela de Chicago durante el período de entre guerras. Trabaja en muy diversos campos pero destaca especialmente en la historia del pensamiento económico y en la teoría del comercio internacional.
extraído de : http://www.slideshare.net/cursoeconomia/grandes-economistas-y-principales-escuelas-econmicas#.Grandes Economistas Y Principales Escuelas EconóMicas. Autor: José Antonio Montaño Jordán
martes, 21 de abril de 2009
teorías económicas
MERCANTILISMO
Se puede entender al mercantilismo como un conjunto de ideas económicas que se desarrollaron durante los siglos XVI, XVII y la primera mitad del XVIII en Europa y tuvieron gran influencia en las políticas económicas de los nacientes Estados nación.
Por otro lado se puede denominar mercantilismo también al proceso histórico de nacimiento y consolidación de los Estados Nación europeos.
El mercantilismo es un conjunto de ideas económicas que considera que la prosperidad de una nación o estado depende del capital que pueda tener, y que el volumen global de comercio mundial es inalterable.
El capital, que está representado por los metales preciosos que el estado tiene en su poder, se incrementa sobre todo mediante una balanza comercial positiva con otras naciones (o, lo que es lo mismo, que las exportaciones sean superiores a las importaciones).
El mercantilismo sugiere que el gobierno dirigente de una nación debería buscar la consecución de esos objetivos mediante una política proteccionista sobre su economía, favoreciendo la exportación y desfavoreciendo la importación, sobre todo mediante la imposición de aranceles.
La política económica basada en estas ideas a veces recibe el nombre de sistema mercantilista
Los pensadores mercantilistas preconizan el desarrollo económico por medio del enriquecimiento de las naciones gracias al comercio exterior, lo que permite encontrar salida a los excedentes de la producción.
El Estado desarrolla un papel primordial en el desarrollo de la riqueza nacional, al adoptar políticas proteccionistas, y en particular estableciendo barreras arancelarias y medidas de apoyo a la exportación
Síntesis de las ideas mercantilistas
El pensamiento mercantilista se puede sintetizar a través de las nueve reglas de Von Hornick:
Que cada pulgada del suelo de un país se utilice para la agricultura, la minería o las manufacturas.
Que todas las primeras materias que se encuentren en un país se utilicen en las manufacturas nacionales, porque los bienes acabados tienen un valor mayor que las materias primas
Que se fomente una población grande y trabajadora.
Que se prohíban todas las exportaciones de oro y plata y que todo el dinero nacional se mantenga en circulación.
Que se obstaculicen tanto cuanto sea posible todas las importaciones de bienes extranjeros
Que donde sean indispensables determinadas importaciones deban obtenerse de primera mano, a cambio de otros bienes nacionales, y no de oro y plata.
Que en la medida que sea posible las importaciones se limiten a las primeras materias que puedan acabarse en el país.
Que se busquen constantemente las oportunidades para vender el excedente de manufacturas de un país a los extranjeros, en la medida necesaria, a cambio de oro y plata.
Que no se permita ninguna importación si los bienes que se importan existen de modo suficiente y adecuado en el país.
Thomas Mun (1571-1641)
Economista inglés nacido en Londres y reconocido como uno de los más destacados miembros de la escuela mercantilista.
Fue un activo y próspero comerciante en Italia y oriente, obteniendo al parecer grandes riquezas. Regresó a Londres, donde fue miembro del consejo y director (1615) de la británica Compañía de las Indias Orientales (East India Company) con la que estaba ligado por lazos familiares.
Los medios de enriquecer este reino y de aumentar nuestro tesoro.
Aunque un reino se puede enriquecer por los dones recibidos, o en las compras adquiridas de algunas otras naciones, todas éstas son cosas inciertas y de poca importancia cuando suceden.
Por tanto, el medio normal de aumentar nuestra riqueza y tesoro es mediante el comercio exterior, por lo que debemos siempre seguir esta regla; vender cada año más a los extranjeros de lo que consumimos de ellos en valor. (...)
Manteniendo esta norma en nuestro comercio, podemos estar seguros de que el reino será enriquecido anualmente en doscientas mil libras, que nos llegarán como tesoro; porque esa parte de nuestra producción que no vuelve a nosotros en mercancías se debe volver necesariamente a casa en tesoro.
(England's Treasure by Foreign Trade)
William Petty
Sir William Petty fue un médico, poeta, científico, estadístico y economista inglés. Estudió medicina en las Universidades de Utrecht, Amsterdam, Paris y Oxford. En París fue alumno de T. Hobbes. Enseñó Anatomía en Oxford.
Sus escritos de carácter económico reflejan su visión anatómica como profesional de la medicina. Considera el sistema económico un cuerpo que necesita ser medido para poder ser conocido.
Sus esfuerzos por la cuantificación de magnitudes económicas lo convierten en el precursor de la contabilidad nacional. Apartándose del mercantilismo dominante en su época, anticipa muchas de las ideas de los clásicos.
Destaca la importancia económica de la división del trabajo. Propone medir el valor en base al trabajo.
Considera que el intercambio está sometido a leyes naturales a las que es inútil oponerse y que los precios vuelven siempre a su nivel natural.
David Hume
David Hume (n. 7 de mayo de 1711, Edimburgo † 25 de agosto de 1776) fue un filósofo, economista e historiador escocés y constituye una de las figuras más importantes de la filosofía occidental y de la ilustración escocesa.
Hume afirma que todo conocimiento deriva en ultima instancia de la experiencia sensible, siendo esta la única fuente de conocimiento y sin ella no se lograría saber alguno.
En el transcurso de sus argumentaciones políticas, Hume desarrolló muchas ideas que gozan de prevalencia en la economía, principalmente acerca de la propiedad intelectual, la inflación y el comercio exterior.
La concepción humeana de la propiedad privada es que la propiedad privada no es un derecho natural, pero se justifica porque es un bien limitado. Si todos los bienes fueran ilimitados y estuvieran disponibles, entonces la propiedad privada no tendría sentido. Hume creía en la distribución desigual de la propiedad, dado que la igualdad perfecta destruiría las ideas de industria y el ahorro, lo que llevaría al empobrecimiento.
Hume se cuenta entre los primeros que desarrollaron un flujo precio-especie automático, una idea que contrasta con el sistema mercantil. Expuesto en una forma simplificada, cuando un país incrementa sus flujos entrantes de oro, esto resulta en una inflación de precios, que dejará sin comerciar a países que lo habrían hecho de no haber dicha inflación. Esto redunda en un decremento del flujo entrante de oro a largo plazo.
Hume también propuso una teoría de la inflación beneficiosa. Creía que incrementar el suministro de dinero avivaría la producción a corto plazo. Este fenómeno estaría ocasionado por un margen entre el incremento del suministro de dinero y los precios. El resultado es que los precios no se elevarían a corto plazo y puede que no lo hicieran nunca. Esta teoría se desarrolló más tarde por John Maynard Keynes.
extraído de : http://www.slideshare.net/cursoeconomia/grandes-economistas-y-principales-escuelas-econmicas#.Grandes Economistas Y Principales Escuelas EconóMicas. Autor: José Antonio Montaño Jordán
martes, 14 de abril de 2009
Generación 2009 Liccom (Los Sin Techo)

Les dejo el link del Sitio generado por estudiantes de la generación 2009 de la liccom para el intercambio y consulta de información, materiales y novedades...
La verdad está muy bueno, ya tiene material importante para los que necesiten para los exámenes o esten recursando alguna.
Va las felicitaciones para ellos y esperamos verlos pronto en el salón 1.
http://liccom2009.blogspot.com/
viernes, 3 de abril de 2009
La Política: Gente, Recursos y Poder
Adian Leftwich
El siguiente es un resumen de la aportación de Adrian Leftwich a la compilación hecha por él mismo, titulada: ¿Qué es la política?. La Actividad y su estudio, editada por el Fondo de Cultura Económica de México y traducida por Evangelina Niño de la Selva.
Leftwich piensa que es un error identificar política con ámbito público, limitando así su presencia a las actividades de partidos políticos, grupos de presión, elecciones, parlamentos, congresos, regímenes militares o gobiernos civiles. A esta visión, dice, han contribuido claramente los medios de comunicación, personalizando la política. Se refiere a expresiones del tipo: la patronal se enfrenta a los sindicatos, etc. El autor piensa que la política está en el centro de toda actividad social colectiva, formal e informal, pública y privada, en todos los grupos humanos, instituciones y sociedades, no sólo en algunos de ellos, y que siempre ha estado y siempre estará. Así, el funcionamiento y la relación entre familias, tribus, pueblos, naciones-Estado, cámaras de comercio, la mafia, las colas que se hacen en la espera del autobús, las asociaciones de campesinos y un largo etcétera de entes, implican a la política. Del mismo modo la implican las afirmaciones comparativas e históricas que acarrea.
La política abarca pues, todas las actividades de cooperación y conflcito, dentro y entre las sociedades por medio de las cuales la especie humana organiza el uso, la producción y la distribución de los recusros humanos, naturales y otros, en el transcurso de la producción y reproducción de su vida biológica y social. En todas partes es importante como se reflejan la distribución de poder y los patrones de toma de decisiones, la estructura de la organización social y los sistemas de cultura e ideología en una sociedad o en los grupos dentro de ésta.
Cuando hablamos de recursos nos referimos, en términos amplios, a todas las cosas materiales (tierra, animales, ingresos, capital, ríso, bosques, minerales, mares) e inmateriales (tiempo, educación, posición, influencia, oportunidad y conocimiento) de las que la gente se vale para favorecer sus propios fines, ya sea individualmente o de forma colectiva. Esta gente vive y trabaja en soceidades, compuestas en todas partes de una variedad de grupos. Es decir, la especie humana alberga un carácter social, y por lo tanto la política está inextricablemente atada a ella. La especie humana es productora, es decir produce de manera consciente y planificada, comprendiendo en la producción el uso deliberado de los recursos. Estas actividades productivas requieren de la organización de la cooperación y dla comuniación dentro de los grupos y después entre ellos. Los cambios en las politicas siempre han coincidido con los cambios en el modo en que las comunidades han usado y producido los recursos. Toda actividad que implica cooperación, genera conflicto dentro de los grupos, instituciones y sociedades, relacionados con el uso, la producción y la distribución de recursos, o con intentos por cambiar o defender los modos en que ésto ocurre.
Para comparar estructuras políticas tan dispares como una asociación de barrio, o una nación-Estado, podemos construir una estructura analítica compuesta por cinco grandes ejes que ya hemos mencionado con anterioridad. Éstos son:
1) Principios y procesos centrales que rigen la propiedad, control y uso de los recursos productivos principales, sobre los que debemos preguntarnos por: el balance entre propiedad privada y propiedad pública, el patrón de distribución de recursos entre la población (cómo se distribuyen, quién los distribuye), el patrón de producción (quién controla la producción, se producen o no excedentes, qué se hacen con ellos, qué movimientos se dan en ella), el patrón de redistribución.
2) Estructura del poder y la toma de decisiones, en que deberíamos preguntarnos por: quién constituye el centro de poder, es decir quién es la unidad que toma las decisiones; cómo se mueven los centros de poder, es decir si cooperan, se sobrepone, o pugnan entre ellos (y si lo hacen acerca de qué, y por qué); existencia de relaciones entre el poder y: la riqueza, el nacimiento, la propiedad, la clase, el género, los logros.
3) Sistema de organización social, en que deberíamos preguntarnos por: existencia de :divisiones por motivos de casta, clase, raza, color o cultura; matrimonio endógamo o exógamo; familias nucleares o extendidas, monógamas o polígamas, matriarcales o patriarcales; privilegios por pertenencia a casta, clase, raza o cultura determinada.
4) Sistema de cultura, en que deberíamos preguntarnos por: las costumbres típicas del cortejo, el matrimonio y la socialización de los jóvenes; estilos básicos de vestir; hábitos alimenticios y tabúes.
5) Sistema de ideología, en que deberíamos preguntarnos por: las creencias religiosas; las prácticas, mitos, valores y códigos relacionados con la moral y las normas; actividades y formas de expresión artística; posición y tipo de conocimiento científico; cosmovisión.
El autor sostiene que con esta estructura analítica no sólo podemos analizar todo tipo de estructura política sino también los problemas que en ellas se dan, tales como el desempleo, el crimen, la pobreza, la hambruna o las catástrofes ecológicas. Éstos no son problemas o desajustes técnicos, sino problemas con causa, y por tanto con solución, política.
extraído de http://msimarro.blogspot.com/2009/01/la-poltica-gente-recursos-y-poder.html
Política y perspectiva de Sheldon Wolin

Resumen Ficha nº 1:
Filosofía política y filosofía
1. La filosofía política como forma de indagación.
Históricamente, la diferencia fundamental entre filosofía y filosofía política ha radicado en un problema de especialización y no de método o de temperamento.
La filosofía puede ser diferenciada de otros métodos de extraer verdades porque pretende referirse a verdades públicamente alcanzadas y públicamente demostrables. Al mismo tiempo, una de las cualidades esenciales de lo político es su relación con lo “público”. La íntima conexión existente entre instituciones políticas e intereses públicos ha sido incorporada a la práctica de los filósofos; se ha considerado la filosofía política como una reflexión sobre cuestiones que preocupan a la comunidad en su conjunto.
2. Forma y sustancia
Si pasamos ahora al objeto de la filosofía política, aún el más superficial examen de las obras maestras de la literatura política nos revelará la continua reaparición de ciertos temas problemáticos como por ejemplo: las relaciones de poder entre gobernantes y gobernados, la índoles de la autoridad, los problemas planteados por el conflicto social, la jerarquía de ciertos fines o propósitos como objetivos de la acción política, y el carácter del conocimiento político. Los problemas que experimenta el filósofo político cuando intenta circunscribir un objeto de estudio que, en realidad, no puede ser circunscrito obedece a dos razones principales. En primer lugar, una institución política, por ejemplo, se halla expuesta a influencias de tipo no político, de modo que explicar dónde comienza lo político y dónde termina lo no político para a ser un problema desconcertante. En segundo lugar, hay una difundida tendencia a utilizar, cuando describimos fenómenos no políticos, las mismas palabras y conceptos que cuando hablamos de asuntos políticos.
Las prácticas establecidas y los ordenamientos institucionales han proporcionado a los autores políticos sus datos básicos. Las ideas y categorías que empleamos en el análisis político no son del mismo orden que los “hecho” institucionales, ni están “contenidos” en los hechos sino que representan un elemento agregado. Conceptos como “poder”, “autoridad”, “consenso” y demás no son “cosas” reales.
3. Pensamiento político e instituciones políticas.
El filósofo se ve respaldado y restringido al mismo tiempo por la circunstancia de que las sociedades poseen cierto orden, cierto grado de ordenamiento, que existe al margen de que los filósofos filosofen o no. En otras palabras: los límites y la esencia del objeto de estudio de la filosofía política están determinados, en gran medida, por las prácticas de las sociedades existentes. Entendemos por “prácticas” los procesos institucionalizados y procedimientos establecidos que se emplean habitualmente para resolver asuntos públicos. Lo importante para la teoría política es que estas prácticas institucionalizadas cumplen una función fundamental en cuanto a ordenar y dirigir la conducta humana y determinar el carácter de los sucesos.
El espacio político es el lugar donde se relacionan las fuerzas tensionales de las sociedad, como en un tribunal, una legislatura, una audiencia administrativa o el congreso de un partido político.
El tiempo político es el período dentro del cual tienen lugar la decisión, la resolución o el acuerdo. Los ordenamientos políticos proporcionan así un marco dentro del cual se vinculan espacial y temporalmente las actividades de individuos y grupos.
Las instituciones políticas proporcionan las relaciones internas entre las “cosas” o fenómenos de naturaleza política, y que la filosofía política trata de formular enunciados significativos respecto de esas “cosas”.
4. La filosofía política y la índole de lo político
Casi todos los grandes enunciados de la filosofía política han sido propuestos en épocas de crisis, o sea, cuando los fenómenos políticos son integrados por las formas institucionales con menos eficacia que antes. El colapso institucional pone en libertad, fenómenos que hacen que los comportamientos ya acontecimientos políticos tomen un carácter algo aleatorio, y destruyen los significados habituales que había formado parte del antiguo mundo político. Las teorías de Platón, Maquiavelo y Hobbes, por ejemplo, evidencian una relación de “desafío y respuesta” entre el desorden del mundo y el papel del filósofo político como encargado de encuadrar ese desorden del filósofo político como encargado de encuadrar ese desorden.
El carácter común del orden político se ha reflejado tanto en la gama de temas que los teóricos juzgaron adecuados a su materia como en el modo en que tales temas han sido tratados en la teoría política está presente en la creencia básica de los teóricos: el poder político se ocupa de los intereses generales compartidos por todos los integrantes de la comunidad; la autoridad política se diferencia de otras formas de autoridad en que habla en nombre de una sociedad considerada en sus características comunes; la pertenencia a una sociedad política simboliza una vida de experiencias comunes; y el orden presidido por la autoridad política debería extenderse a lo largo y a lo ancho de la sociedad en su conjunto.
Actividad política incluye:
a) Una forma de actividad centrada alrededor de la búsqueda de ventajas competitivas entre grupos, individuos o sociedades;
b) Una forma de actividad condicionada por el hecho de tener lugar dentro de una situación de cambio y relativa escasez;
c) Una forma de actividad en la cual la prosecución de beneficios produce consecuencia de tal magnitud que afectan de modo significativo a la sociedad en su conjunto o a una parte sustancial de ella.
5. El vocabulario de la filosofía política
Los nexos entre los conceptos de la teoría política y la experiencia política sugieren que una teoría política no es una construcción arbitraria, porque sus conceptos se vinculan con la experiencia en diversos puntos.
Aunque el vocabulario del teórico político lleva consigo rastros de lenguaje y experiencia cotidianos, es en gran medida el producto de los esfuerzos creadores del teórico. Esta estructura de significados contiene no solamente conceptos políticos sino también una sutil fusión de las ideas filosóficas uy políticas, una metafísica oculta o latente. El teórico político ha utilizado siempre sinónimos; en ves de espacio político quizás haya escrito acerca de la ciudad, el Estado o la nación; en lugar de tiempo, puede haberse referido a la historia o a la tradición; en lugar de energía, puede haber hablado de poder. El conjunto de estas categorías puede ser denominado metafísica política.
El concepto de espacio político también involucraba la cuestión decisiva de los ordenamientos destinados a zanjar los problemas surgidos del hacho de que una gran cantidad de seres humanos, poseedores de una identidad cultural común, ocupaban una misma zona determinada.
Por diversos medios, una sociedad procura estructurar su espacio: mediante sistemas de derechos y obligaciones, distinciones sociales y de clase, restricciones y prohibiciones legales y extralegales, beneficios y castigos, permisos y tabúes. Estos ordenamientos sirven para señalar a las leyes caminos a lo largo de los cuales pueden desarrollarse sin perjuicio (o con provecho) los movimientos humanos.
6. Visión e imaginación política
Desde la revolución científica de los siglos XVI y XVIII, fue el primer tipo de visión, la “objetiva”, destinada a informar de modo desapasionado, la relacionada comúnmente con la observación científica. Esta concepción de la ciencia es errónea, pues subestima el papel que cumple la imaginación en la construcción de teorías científicas.
La posibilidad de que los teóricos políticos no haya advertido que introducían la imaginación o la fantasía en sus teorías es fácilmente descartable. En cambio, creían que la fantasía, la exageración, incluso la extravagancia, nos permiten a veces ver cosas que de otro modo no se advierten.
La mayoría de los pensadores políticos han opinado que la imaginación era un elemento necesario en la teorización, porque advirtieron que, para que el intelecto pueda manipular los fenómenos políticos, deben ser presentados en lo que cabe denominar “su plenitud mejorada”. Los teóricos nos han dado cuadros en miniatura de la vida política, cuadros en los cuales ha sido eliminado cuanto era extraño al propósito del autor.
7. Una tradición de discurso
Una tradición ininterrumpida de pensamiento político presenta muchas ventajas, tanto para el pensador político como para el actor político. Los proporciona la sensación de transitar por un mundo familiar, cuyo territorio ya ha sido explorado; y donde no lo ha sido, existe igualmente una amplia variedad de indicios respecto de las rutas alternativas. También permite la comunicación entre los contemporáneos sobre la base de un lenguaje común, aún cuando se lo encuentre traducido a diferentes dialectos.
8. Tradición e innovación
Una teoría política consiste en una serie de conceptos ligados por una especie de principio de representación que asigna acentos y modulaciones. Cualquier desplazamiento o alteración importante del principio de representación, o cualquier énfasis exagerado en uno o varios conceptos, da como resultado un tipo de teoría diferente.
En el juego que tiene lugar entre los conceptos políticos y experiencia política cambiante, no puede dejar de haber una modificación en las categorías de la filosofía política. Esto explica, en parte, la frecuencia con que presenciamos el espectáculo de dos teóricos políticos que situados en puntos diferentes de la historia, utilizan los mismos conceptos, pero expresan con ellos cosas muy distintas; cada uno responde a un conjunto diverso de fenómenos. Como resultado de esto, cada filosofía política importante lleva en sí algo de exclusivo, así como algo de tradicional.
Al abordar las ideas persistentes del pasado, es inevitable que un filósofo político impregne su propio pensamiento de ideas y situaciones anteriores, análogamente entrelazadas con las que las precedieron. En este sentido, el pasado nunca es totalmente sustituido; se lo recupera constantemente, en el momento mismo en que el pensamiento humano parece ocupado en los problemas peculiares de su época. El resultado es una “coexistencia de elementos diversos”, en parte nuevos, en parte heredados, lo viejo destilándose en lo nuevo, y lo nuevo recibiendo la influencia de lo viejo.
La filosofía política es una evolución intelectual dentro de la cual sucesivos pensadores han agregados nuevas dimensiones al análisis y comprensión de la actividad política. Investigar esa evolución no es una búsqueda de antigüedades, sino una forma de educación política.
extraído de http://www.alipso.com/monografias/resumen_ficha_de_wolin/
La política como vocación Max Weber

La conferencia que, accediendo a sus deseos, he de pronunciar hoy les defraudará por diversas razones. De una exposición sobre la política como vocación esperarán ustedes, incluso involuntariamente, una toma de posición frente a los problemas del momento presente. Esto, sin embargo, es cosa que haré sólo al final, de un modo puramente formal y en conexión con determinadas cuestiones relativas a la importancia de la actividad política dentro del marco general de la conducta humana. De la conferencia de hoy quedarán excluidas, por el contrario, todas las cuestiones concernientes a la política que debemos hacer, es decir, al contenido que debemos dar a nuestro quehacer político. Estas cuestiones nada tienen que ver con el problema general de qué es y qué significa la política como vocación. Pasemos, pues, a nuestro tema.
¿Qué entendemos por política? El concepto es extraordinariamente amplio y abarca cualquier género de actividad directiva autónoma. Se habla de la política de divisas de los bancos, de la política de descuento del Reichsbank, de la política de un sindicato en una huelga, y se puede hablar igualmente de la política escolar de una ciudad o de una aldea, de la política que la presidencia de una asociación lleva en la dirección de ésta e incluso de la política de una esposa astuta que trata de gobernar a su marido. Naturalmente, no es este amplísimo concepto el que servirá de base a nuestras consideraciones en la tarde de hoy. Por política entenderemos solamente la dirección o la influencia sobre la dirección de una asociación política, es decir, en nuestro tiempo, de un Estado.
¿Pero, qué es, desde el punto de vista de la consideración sociológica, una asociación política? Tampoco es éste un concepto que pueda ser sociológicamente definido a partir del contenido de su actividad. Apenas existe una tarea que aquí o allá no haya sido acometida por una asociación política y, de otra parte, tampoco hay ninguna tarea de la que puede decirse que haya sido siempre competencia exclusiva de esas asociaciones políticas que hoy llamamos Estados o de las que fueron históricamente antecedentes del Estado moderno. Dicho Estado sólo es definible sociológicamente por referencia a un medio específico que él, como toda asociación política, posee: la violencia física. “Todo Estado está fundado en la violencia”, dijo Trotsky en Brest-Litowsk. Objetivamente esto es cierto.
Si solamente existieran configuraciones sociales que ignorasen el medio de la violencia habría desaparecido el concepto de “Estado” y se habría instaurado lo que, en este sentido específico, llamaríamos “anarquía”. La violencia no es, naturalmente, ni el medio normal ni el único medio de que el Estado se vale, pero sí es su medio específico. Hoy, precisamente, es especialmente íntima la relación del Estado con la violencia. En el pasado las más diversas asociaciones, comenzando por la asociación familiar, han utilizado la violencia como un medio enteramente normal. Hoy, por el contrario, tendremos que decir que Estado es aquella comunidad humana que, dentro de un determinado territorio (el territorio es el elemento distintivo), reclama (con éxito) para sí el monopolio de la violencia física legítima. Lo específico de nuestro tiempo es que a todas las demás asociaciones e individuos sólo se les concede el derecho a la violencia física en la medida que el Estado lo permite. El Estado es la única fuente del “derecho” a la violencia. Política significará, pues, para nosotros, la aspiración a participar en el poder o a influir en la distribución del poder entre los distintos Estados o, dentro de un mismo Estado, entre los distintos grupos de hombres que lo componen.
Esto se corresponde esencialmente con la acepción habitual del término. Cuando se dice que una cuestión es política, o que son “políticos” un ministro o un funcionario, o que una decisión está políticamente condicionada, lo que quiere significarse siempre es que la respuesta a esa cuestión, o la determinación de la esfera de actividad de aquel funcionario, o las condiciones de esta decisión, dependen directamente de los intereses en torno a la distribución, la conservación o la transferencia del poder. Quien hace política aspira al poder; al poder como medio para la consecución de otros fines (idealistas o egoístas) o al poder “por el poder”, para gozar del sentimiento de prestigio que él confiere.
El Estado, como todas las asociaciones políticas que históricamente lo han precedido, es una relación de dominación de hombres sobre hombres, que se sostiene por medio de la violencia legítima (es decir, de la que es vista como tal). Para subsistir necesita, por tanto, que los dominados acaten la autoridad que pretenden tener quienes en ese momento dominan. ¿Cuándo y por qué hacen esto? ¿Sobre qué motivos internos de justificación y sobre qué medios externos se apoya esta dominación?
En principio (para comenzar por ellos) existen tres tipos de justificaciones internas, de fundamentos de legitimidad de una dominación. En primer lugar, la legitimidad del “eterno ayer”, de la costumbre consagrada por su inmemorial validez y por la consuetudinaria orientación de los hombres hacia su respeto. Es la legitimidad “tradicional”, como la que ejercían los patriarcas y los príncipes patrimoniales de viejo cuño. En segundo término, la autoridad de la gracia (carisma) personal y extraordinaria, la entrega puramente personal y la confianza, igualmente personal, en la capacidad para las revelaciones, el heroísmo u otras cualidades de caudillo que un individuo posee. Es esta autoridad carismática la que detentaron los profetas o, en el terreno político, los jefes guerreros elegidos, los gobernantes plebiscitarios, los grandes demagogos o los jefes de los partidos políticos. Tenemos, por último, una legitimidad basada en la legalidad, en la creencia en la validez de preceptos legales y en la competencia objetiva fundada sobre normas racionalmente creadas, es decir, en la orientación hacia la obediencia a las obligaciones legalmente establecidas; una dominación como la que ejercen el moderno “servidor del Estado” y todos aquellos titulares del poder que se asemejan a él.
Es evidente que, en la realidad, la obediencia de los súbditos está condicionada por muy poderosos motivos de temor y esperanza (temor a la venganza del poderoso o de los poderes mágicos, esperanza de una recompensa terrena o ultraterrena) y, junto con ellos, también por los más diversos intereses. De esto hablaremos inmediatamente. Pero cuando se cuestionan los motivos de legitimidad de la obediencia nos encontramos siempre con uno de estos tres tipos puros. Estas ideas de la legitimidad y su fundamentación interna son de suma importancia para la estructura de dominación. Los tipos puros se encuentran, desde luego, muy raramente en la realidad, pero hoy no podemos ocuparnos aquí de las intrincadas modificaciones, interferencias y combinaciones de estos tipos puros. Esto es cosa que corresponde a la problemática de la “teoría general del Estado”. Lo que hoy nos interesa sobre todo aquí es el segundo de estos tipos: la dominación producida por la entrega de los sometidos al “carisma” puramente personal del “caudillo”. En ella arraiga, en su expresión más alta, la idea de vocación. La entrega al carisma del profeta, del caudillo en la guerra, o del gran demagogo en la Ecclesia o el Parlamento, significa, en efecto, que esta figura es vista como la de alguien que está internamente llamado a ser conductor de hombres, los cuales no le prestan obediencia porque lo mande la costumbre o una norma legal, sino porque creen en él.
Y él mismo, si no es un mezquino advenedizo efímero y presuntuoso, “vive para su obra”. Pero es a su persona y a sus cualidades a las que se entrega el discipulado, el séquito, el partido. El caudillaje ha surgido en todos los lugares y épocas bajo uno de estos dos aspectos, los más importantes en el pasado: el de mago o profeta, de una parte, y el de príncipe guerrero, jefe de banda o condottiero, de la otra. Lo
propio del Occidente es, sin embargo, y esto es lo que aquí más nos importa, el caudillaje político. Surge primero en la figura del “demagogo” libre, aparecida en el terreno del Estado-ciudad, que es también la creación propia de Occidente y, sobre todo, de la cultura mediterránea, y más tarde en la de “jefe de partido” en un régimen parlamentario, dentro del marco del Estado constitucional, que es igualmente un producto específico del suelo occidental.
Claro está, sin embargo, que estos políticos por “vocación” no son nunca las únicas figuras determinantes en la empresa política de luchar por el poder. Lo decisivo en esta empresa es, más bien, el género de medios auxiliares que los políticos tienen a su disposición. ¿Cómo comienzan a afirmar su dominación los poderes políticamente dominantes? Esta cuestión abarca cualquier forma de dominación y, por tanto, también la dominación política en todas sus formas, tradicional, legal o carismática.
Toda empresa de dominación que requiera una administración continuada necesita, de una parte, la orientación de la actividad humana hacia la obediencia a aquellos señores que se pretenden portadores del poder legítimo y, de la otra, el poder de disposición, gracias a dicha obediencia, sobre aquellos bienes que, eventualmente, sean necesarios para el empleo del poder físico: el equipo de personal administrativo y los medios materiales de la administración.
Naturalmente, el cuadro administrativo que representa hacia el exterior a la empresa de dominación política, como a cualquier otra empresa, no está vinculado con el detentador del poder por esas ideas de legitimidad de las que antes hablábamos, sino por dos medios que afectan directamente al interés personal: la retribución material y el honor social. El feudo de los vasallos, las prebendas de los funcionarios patrimoniales y el sueldo de los actuales servidores del Estado, de una parte; de la otra el honor del caballero, los privilegios estamentales y el honor del funcionario constituyen el premio del cuadro administrativo y el fundamento último y decisivo de su solidaridad con el titular del poder. También para el caudillaje carismático tiene validez esta afirmación; el séquito del guerrero recibe el honor y el botín, el del demagogo los spoils, la explotación de los dominados mediante el monopolio de los cargos, los beneficios políticamente condicionados y las satisfacciones de vanidad.
Para el mantenimiento de toda dominación por la fuerza se requieren ciertos bienes materiales externos, lo mismo que sucede con una empresa económica. Todas las organizaciones estatales pueden ser clasificadas en dos grandes categorías según el principio a que obedezcan. En unas, el equipo humano (funcionario o lo que fueren) con cuya obediencia ha de contar el titular del poder posee en propiedad los medios de administración, consistan éstos en dinero, edificios, material bélico, parque de transporte, caballos o cualquier otra cosa; en otras, el cuadro administrativo está “separado” de los medios de administración, en el mismo sentido en que hoy en día el proletariado o el empleado “están” separados de los medios materiales de producción dentro de la empresa capitalista. En estas últimas el titular del poder tiene los bienes requeridos para la administración como una empresa propia, organizada por él, de cuya administración encarga a servidores personales, empleados, favoritos u hombres de confianza, que no son propietarios, que no poseen por derecho propio los medios materiales de la empresa; en las primeras sucede justamente lo contrario. Esta diferencia se mantiene a través de todas las organizaciones administrativas del pasado.
A la asociación política en la que los medios de la administración son, en todo o en parte, propiedad del cuadro administrativo dependiente la llamaremos asociación “estamentalmente” estructurada. En la asociación feudal, por ejemplo, el vasallo paga de su propio bolsillo los gastos de administración y de justicia dentro de su propio feudo, y se equipa y aprovisiona para la guerra; sus subvasallos, a su vez, hacen lo mismo. Esta situación originaba consecuencias evidentes para el poder del señor, que descansaba solamente en le vínculo de la lealtad personal y en el hecho de que la posesión sobre el feudo y el honor social del vasallo derivaban su “legitimidad” del señor.
En todas partes, incluso en las configuraciones políticas más antiguas, encontramos también la organización de los medios materiales de la administración como empresa propia del señor. Éste trata de mantenerlos en sus propias manos, administrándolos mediante gentes dependientes de él, esclavos, criados, servidores, “favoritos” personales o prebendados, retribuidos en especie o en dinero con sus propias reservas. Intenta, igualmente, atender a los gastos de su propio bolsillo, con los productos de su patrimonio, y crear un ejército que dependa exclusivamente de su persona porque se aprovisiona y se equipa en sus graneros, sus almacenes y sus arsenales. En tanto que en la asociación “estamental” el señor gobierna con el concurso de una “aristocracia” independiente, con la que se ve obligado a compartir el poder, en este otro tipo de asociación se apoya en domésticos o plebeyos, en grupos sociales desposeídos de bienes y desprovistos de un honor social propio, enteramente ligados a él en lo material y que no disponen de base alguna para crear un poder concurrente. Todas las formas de dominación patriarcal y patrimonial, el despotismo de los sultanes y el Estado burocrático pertenecen a este tipo. Especialmente el Estado burocrático, cuya forma más racional es, precisamente, el Estado moderno.
En todas partes el desarrollo del Estado moderno comienza cuando el príncipe inicia la expropiación de los titulares “privados” de poder administrativo que junto a él existen: los propietarios en nombre propio de medios de administración y de guerra, de recursos financieros y de bienes de cualquier género políticamente utilizables. Este proceso ofrece una analogía total con el desarrollo de la empresa capitalista mediante la paulatina expropiación de todos los productores independientes. Al término del proceso vemos cómo en el Estado moderno el poder de disposición sobre todos los medios de la empresa política se amontona en la cúspide, y no hay ya ni un solo funcionario que sea propietario del dinero que gasta o de los edificios, recursos, instrumentos o maquinas de guerra que utiliza. En el Estado moderno se realiza, pues, al máximo (y esto es lo esencial a su concepto mismo), la “separación” entre el cuadro administrativo (empleados u obreros administrativos) y los medios materiales de la administración. De este punto arranca la más reciente evolución que, ante nuestros ojos, intenta expropiar a este expropiador de los medios políticos y, por tanto, también del poder político. Esto es lo que ha hecho la revolución [Se refiere Weber a la revolución espartaquista de Alemania], al menos en la medida en que el puesto de las autoridades estatuidas ha sido ocupado por dirigentes que, por usurpación o por elección, se han apoderado del poder de disposición sobre el cuadro administrativo y los medios materiales de la administración y, con derecho o sin él, derivan su legitimidad de la voluntad de los dominados. Cuestión distinta es la de si sobre la base de su éxito, al menos aparente, esta revolución permite abrigar la esperanza de realizar también la expropiación dentro de la empresa capitalista, cuya dirección, pese a las grandes analogías existentes, se rige en último término por leyes muy distintas a las de la administración política. Sobre esta cuestión no vamos a pronunciarnos hoy. Para nuestro estudio retengo sólo lo puramente conceptual: que el Estado moderno es una asociación de dominación con carácter institucional que ha tratado, con éxito, de monopolizar dentro de un territorio la violencia física legítima como medio de dominación y que, a este fin, ha reunido todos los medios materiales en manos de su dirigente y ha expropiado a todos los funcionarios estamentales que antes disponían de ellos por derecho propio, sustituyéndolos con sus propias jerarquías supremas.
Ahora bien, en el curso de este proceso político de expropiación que, con éxito mudable, se desarrolló en todos los países del globo, han aparecido, inicialmente como servidores del príncipe, las primeras categorías de “políticos profesionales” en un segundo sentido, de gentes que no querían gobernar por sí mismas, como los caudillos carismáticos, sino que actuaban al servicio de jefes políticos. En las luchas del príncipe contra los estamentos se colocaron del lado de aquel e hicieron del servicio a esta política un medio para ganarse la vida, de una parte, y un ideal de vida, de la otra. De nuevo, es sólo en Occidente en donde encontramos este tipo de políticos profesionales. Aunque sirvieron también a otros poderes, y no sólo a los príncipes, fueron en el pasado el instrumento más importante del que éstos dispusieron para asentar su poder y llevar a cabo el proceso de expropiación a que antes aludíamos.
Aclaremos bien, antes de seguir adelante, lo que la existencia de estos “políticos profesionales” representa desde todos los puntos de vista. Se puede hacer “política” (es decir, tratar de influir sobre la distribución del poder entre las distintas configuraciones políticas y dentro de cada una de ellas) como político “ocasional”, como profesión secundaria o como profesión principal, exactamente lo mismo que sucede en la actividad económica. Políticos “ocasionales” lo somos todos nosotros cuando depositamos nuestro voto, aplaudimos o protestamos en una reunión “política”, hacemos un discurso “político” o realizamos cualquier otra manifestación de voluntad de género análogo, y para muchos hombres la relación con la política se reduce a esto. Políticos “semiprofesionales” son hoy, por ejemplo, todos esos delegados y directivos de asociaciones políticas que, por lo general, sólo desempeñan estas actividades en caso de necesidad, sin “vivir” principalmente de ellas y para ellas, ni en lo material ni en lo espiritual. En la misma situación se encuentran también los miembros de los Consejos de Estado y otros cuerpos consultivos que sólo funcionan cuando son requeridos para ello. Pero no sólo éstos; también son semiprofesionales ciertos grupos bastante numerosos de parlamentarios que solamente hacen política mientras está reunido en el Parlamento. En el pasado encontramos grupos de este tipo en los estamentos. Por “estamentos” entendemos el conjunto de poseedores por derecho propio de medios materiales para la guerra o para la administración, o de poderes señoriales a título personal. Una gran parte de estas personas estaba muy lejos de poner su vida al servicio de la política, ni por entero, ni principalmente, ni de cualquier forma que no fuese puramente circunstancial. Aprovechaban más bien su poder señorial para recibir rentas o beneficios, y sólo desarrollaban una actividad política, una actividad al servicio de la asociación política, cuando se lo exigían expresamente el señor o sus iguales. Tampoco es otra la situación de una parte de esas fuerzas auxiliares que el príncipe suscitó en su lucha por crear una empresa política propia, de la que sólo él pueda disponer. Así sucedía con los “consejeros áulicos” y, yendo aún más lejos, con una parte de los consejeros que integraban la “Curia” y otras corporaciones consultivas de los príncipes. Pero a los príncipes no les bastaba, naturalmente, con estos auxiliares ocasionales o semiprofesionales. Tenían que intentar la creación de un equipo dedicado plena y exclusivamente a su servicio, es decir, un cuadro de auxiliares profesionales. La procedencia de estos auxiliares, la capa social en donde fueron reclutados, habría de determinar muy esencialmente la estructura de las nacientes políticas dinásticas; y no sólo de ellas, sino también de toda la cultura a que en ellas se desarrolló. En la misma necesidad se vieron, y aún con mayor razón, aquellas asociaciones políticas que, habiendo eliminado por entero o limitado muy ampliamente el poder de los príncipes, se constituyeron políticamente en lo que se llaman comunidades “libres”; “libres” no en el sentido de estar libres de toda dominación violenta, sino en el de que en ellas no existía como fuente única de autoridad el poder del príncipe, legitimado por la tradición y, en la mayor parte de los casos, consagrado por la religión. Estas comunidades sólo nacen también en el Occidente y su germen es la ciudad como asociación política, la cual aparece por vez primera en el círculo cultural mediterráneo. ¿Cómo se presentan en todos estos casos los políticos “profesionales”?
Hay dos formas de hacer de la política una profesión. O se vive “para” la política o se vive “de” la política. La oposición no es en absoluto excluyente. Por el contrario, generalmente se hacen las dos cosas, al menos idealmente; y, en la mayoría de los casos, también materialmente. Quien vive “para” la política hace “de ello su vida” en un sentido íntimo; o goza simplemente con el ejercicio del poder que posee, o alimenta su equilibrio y su tranquilidad con la conciencia de haberle dado un sentido a su vida, poniéndola al servicio de “algo”. En este sentido profundo, todo hombre serio que vive para algo vive también de ese algo. La diferencia entre vivir para y el vivir de se sitúa, pues, en un nivel mucho más grosero, en el nivel económico. Vive “de” la política como profesión quien trata de hacer de ella una fuente duradera de ingresos; vive “para” la política quien no se halla en este caso. Para que alguien pueda vivir “para” la política en este sentido económico, y siempre que se trate de un régimen basado en la propiedad privada, tienen que darse ciertos supuestos, muy triviales, si ustedes quieren: en condiciones normales, quien así viva ha de ser económicamente independiente de los ingresos que la política pueda proporcionarle. Dicho de la manera más simple: tiene que tener un patrimonio o una situación privada que le proporcione entradas suficientes. Esto es al menos lo que sucede en circunstancias normales. Ni el séquito de los príncipes guerreros ni el de los héroes revolucionarios se preocupan para nada de las condiciones de una economía normal. Unos y otros viven del botín, el robo, las confiscaciones, las contribuciones o imponiendo el uso forzoso de medios de pago carentes de valor, procedimientos todos esencialmente idénticos. Sin embargo, éstos son, necesariamente, fenómenos excepcionales; en la economía cotidiana sólo el patrimonio posibilita la independencia. Pero con esto aún no basta. Quien vive para la política tiene que ser además económicamente “libre”, esto es, sus ingresos no han de depender del hecho de que él consagre a obtenerlos todo o una parte importante de su trabajo personal y sus pensamientos. Plenamente libre en este sentido es solamente el rentista, es decir, aquel que percibe una renta sin trabajar, sea que esa renta tenga su origen en la tierra, como es el caso de los señores del pasado o los terratenientes y los nobles de la actualidad (en la Antigüedad y en la Edad Media había también rentas procedentes de los esclavos y los siervos), sea que proceda de valores bursátiles u otras fuentes modernas. Ni el obrero ni el empresario (y esto hay que tenerlo muy en cuenta), especialmente el gran empresario moderno, son libres en este sentido. Pues también el empresario, y precisamente él, está ligado a su negocio y no es libre, y mucho menos el empresario industrial que el agrícola, dado el carácter estacional de la agricultura. Para él es muy difícil en la mayor parte de los casos hacerse representar por otro, aunque sea transitoriamente. Tampoco es libre, por ejemplo, el médico, y tanto menos cuanto más notable sea y más ocupado esté. Por motivos puramente técnicos se libera, en cambio, con mucha mayor facilidad el abogado, que por eso ha jugado como político profesional un papel mucho más importante que el médico y, con frecuencia, un papel resueltamente dominante. Pero no vamos a continuar con esta casuística. Lo que nos importa es poner en evidencia algunas consecuencias de esta situación.
La dirección de un Estado o de un partido por gentes que, en el sentido económico, viven para la política y no de la política, significa necesariamente un reclutamiento “plutocrático” de las capas políticamente dirigentes. Esta afirmación no implica, naturalmente, su inversa. El que tal dirección plutocrática exista no significa que el grupo políticamente dominante no trate también de vivir “de” la política y no acostumbre a utilizar también su dominación política para sus intereses económicos privados. Evidentemente, no se trata de eso. No ha existido jamás ningún grupo que, de una u otra forma, no lo haya hecho. Nuestra afirmación significa simplemente que los políticos profesionales de esta clase no están...
...continúa
Fuente: http://derecho.itam.mx/facultad/materiales/proftc/herzog/Weber%20-%20Poltica%20como%20vocacin55.pdf
Umberto Eco- "La Estructura Ausente"
Introducción a la Semiótica.
"los signos icónicos no poseen las propiedades del objeto representado sino que reproducen algunas condiciones de la percepción común"
Sección B- La mirada discreta (Semiótica de los mensajes visuales)
Dejo una parte solamente, pueden visitar la fuente por más información.
Extraído de http://www.uruguaypiensa.org.uy/imgnoticias/831.pdf
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BAUHAUS

¿Qué es la BAUHAUS?
"¡Arquitectos, escultores, pintores, todos nosotros debemos regresar al trabajo manual! [...] ¡Establezcamos, por lo tanto, una nueva cofradía de artesanos, libres de esa arrogancia que divide a una clase de la otra y que busca erigir una barrera infranqueable entre los artesanos y los artistas! Anhelemos, concibamos y juntos construyamos el nuevo edificio del futuro, que dará cabida a todo —a la arquitectura, a la escultura y a la pintura— en una sola entidad y que se alzará al cielo desde las manos de un millón de artesanos, símbolo cristalino de una nueva fe que ya llega. "
Walter Gropius
Los antecedentes de la BAUHAUS se remontan al siglo XIX. Comienzan con las devastadoras consecuencias que la creciente industrialización, primero en Inglaterra y mas tarde también en Alemania, tuvo en las condiciones de vida y en la producción de los artesanos la clase obrera.
El progreso tecnológico trajo consigo un cambio en las estructuras sociales, amplios sectores de la población se proletarizaron. Pero, de este modo se pudo racionalizar y abaratar la producción de bienes. Inglaterra se alzó en le siglo XIX como la potencia industrial mas prominente de Europa. En las grandes exposiciones universales, que desde 1851 exhibían los adelantos técnicos y culturales de las naciones, los ingleses estuvieron a la cabeza hasta bien entrados los noventas, siendo los indiscutibles vencedores.
Al mismo tiempo, los ingleses habían reformado, ya desde los años cincuenta, los procesos educativos para artesanos las Academias. Los alumnos tenían que diseñar por si mismos en lugar de copiar modelos dados. Mientras el movimiento de talleres de "Morris" representaba algo así como una utopía realizada, fuertes intereses económicos respaldaban la reforma educativa. Inglaterra quería mantener su liderazgo en el campo de las artes y oficios. En los años siguientes se fundaron numerosos "gremios de artesanos", que con frecuencia eran, además de gremios, comunas.
Lograr una cultura del pueblo y para el pueblo se convirtió en aquellos tiempos en el desafío de casi todos los movimientos culturales innovadores y apadrinó también la fundación de la Bauhaus.
Pero hasta la década de los noventa no ganó terreno en Alemania un segundo empuje reformador, importado de Inglaterra a través de Bélgica. Con él se introdujo el JUGENDSTIL (modernismo), que dominaría Europa Durante diez o quince años.
Fuente: líneas extraídas del libro "Bauhaus" Bauhaus archiv - Magdalena Droste
La Casa de la Construcción
BAUHAUS, etimológicamente significa, Casa de Construcción, fué fundada en 1919, en Weimar (Alemania), por Walter Gropius, trasladada en 1925 a Dessau y disuelta en 1933 en Berlin. El espiritu y las enseñanzas de esta institucion puede decirse se extendieron por todo el mundo.
En el MANIFIESTO de FUNDACIÓN de la Bauhaus se explicitaron ideas que alentaban y pretendían el retorno a la unidad perdida entre artesanía y arte, apuntando tanto a los aspectos más teóricos como a las implicancias sociales de esta vinculación. El camino utópico a transitar era el de volver a lograr la unidad de las bellas artes.
Se veía como origen de muchos errores y desvíos la separación entre Pintura, Escultura y Arquitectura, posterior al Renacimiento y que sin embargo en la Edad Media formaban una unidad. Se convocaba a unir esfuerzos en busca de la Construcción de la Obra de Arte Total. La cual se expresa en la obra de arquitectura.
PRIMEROS AÑOS.
Esta aventura comenzada en Weimar, tuvo en W.Gropius el personaje aglutinador y éste supo coordinar las variadas tendencias ideológicas, artísticas y religiosas, de los docentes. En la primera etapa de la escuela fechable dede 1919 hasta 1923, predominó la vertiente de la vanguardia alemana expresionista.
El primer maestro del curso preliminar, el suizo J. Itten, impulsó una enseñanza basada en el expresionismo pictórico, en la meditación de filosofías y religiones orientales y en la pedagogía de "aprender haciendo".
Esto era una flagrante oposición a la metodología apoyada básicamente en cursos teóricos, imperantes en la época, en la pedagogía de la época.
El plan de estudios original que luego se modificó, proponía una serie de talleres, semejantes al de una escuela de oficios, a realizar concluido el ciclo preliminar, donde lo distintivo de cada uno era el trabajo usando un material base como ser: piedra, madera, cerámica, metales, tejidos textiles. También había talleres de tipografía, fotografía y murales.
ENTRE LA ARTESANÍA y la INDUSTRIA.
La tensión entre la producción artesanal y el mundo de la industria siempre existió en la experiencia Bauhaus. Las tendencias del expresionismo fueron sustituidas a partir de 1923 por la imposición de otras ideas provenientes de la vanguardia internacional de la época, como el Neoplasticismo holandés y el Constructivismo Ruso.
En este cambio es clave la sustitución de Itten por Lazlo Moholy Nagy, de origen húngaro. El cual buscó superar lo pictórico del enfoque expresionita por el énfasis en la experiencia de lo sistemático y el uso de los materiales y objetos seriados de posible uso industrial.
El período de Weimar se termina con la crisis financiera de esta escuela estatal y tras largas y difíciles negociaciones la escuela se muda a Dessau en 1925, inaugurando un edificio, diseñado especialmente, en hormigón armado y con ventanales en muro cortina, paradigma de la arquitectura moderna.
http://www.bauhaus.de/
http://www.bauhaus-dessau.de/
Fuente : http://www.sitographics.com/conceptos/temas/estilos/bauhaus.html
Definición de Imagen
(Del lat. imāgo, -ĭnis).
1. f. Figura, representación, semejanza y apariencia de algo.
2. f. Estatua, efigie o pintura de una divinidad o de un personaje sagrado.
3. f. Ópt. Reproducción de la figura de un objeto por la combinación de los rayos de luz que proceden de él.
4. f. Ret. Representación viva y eficaz de una intuición o visión poética por medio del lenguaje.
Extraído de:
REAL ACADEMIA ESPAÑOLA
DICCIONARIO DE LA LENGUA ESPAÑOLA - Vigésima segunda edición
miércoles, 4 de febrero de 2009
Historia
si alguien necesita tengo un muy buen documental sobre la guerra fría, son como 20 horas, si alguien lo necesita...dejen post con mails
besos
P.D: se nota que estoy estudiando historia?
miércoles, 28 de enero de 2009
Estudiar historia universal
Para los que estén por dar historia les dejo una página muy buena
http://www.historiasiglo20.org
Espero que les sirva.....
Guerra Fría
Guerra Fría
1947-1991
El término "guerra fría" fue por primera vez utilizado por el escritor español Don Juan Manuel en el siglo XIV. En su acepción moderna fue acuñado por Bernard Baruch, consejero del presidente Roosevelt, quién utilizó el término en un debate en 1947 y fue popularizado por el editorialista Walter Lippmann.
Este concepto designa esencialmente la larga y abierta rivalidad que enfrentó a EE.UU. y la Unión Soviética y sus respectivos aliados tras la segunda guerra mundial. Este conflicto fue la clave de las relaciones internacionales mundiales durante casi medio siglo y se libró en los frentes político, económica y propagandístico, pero solo de forma muy limitada en el frente militar.
El motivo de que la "guerra fría" no se convirtiera en "caliente" fue la aparición del arma nuclear. Antes de la bomba, la guerra era, como afirmó Clausewitz, la continuación de la política por otros medios, tras Hiroshima, la confrontación directa entre las potencias llevaba a la catástrofe general.
Los crecientes arsenales nucleares que las superpotencias fueron acumulando impidieron una guerra directa que nadie hubiera ganado, sin embargo, EE.UU. y la URSS y sus aliados utilizaron la intimidación, la propaganda, la subversión, la guerra local mediante aliados interpuestos...
Iniciada de forma clara y definitiva en 1947, tras un rápido proceso de deterioro en las relaciones de los antiguos aliados, la guerra fría alcanzó su cenit en 1948–53. Tras diversos períodos de distensión y enfrentamiento, la llegada de Gorbachov al poder en la URSS desencadenó un proceso que culminará con la desintegración de la URSS en 1991. La guerra fría había concluido.
Guerra Fría, 2003, http://www.historiasiglo20.org/GLOS/guerrafria.htm [Consulta: lunes, 26 de enero de 2009]
lunes, 26 de enero de 2009
Good Night and good luck. Sinopsis
Esta película llama la atención, por dos cosas en particular: la temática abordada y el formato en blanco y negro. La historia es así: en 1954, el periodista Edward
Murrow (David Strathairn), conductor de uno de los programas más
importantes de la CBS, comenzó un proceso de denuncia pública de las
falsedades escondidas detrás de la campaña contra las “actividades
anti-norteamericanas”, es decir, las denuncias y persecuciones del
gobierno estadounidense en contra de los que consideraba activistas del
comunismo. Quién lideró tal campaña, fue el senador Joseph McCarthty.
La historia comienza en 1953, cuando el senador denuncia por medio de
listas a los “infiltrados” comunistas, incluido el mismo Murrow. En
1954, el periodista y el equipo que lideraba junto a su productor Fred
Friendly (George Clooney), descubren uno de los casos ejemplares de
falsedad en la acusación contra aquellos que eran considerados
pro-comunistas y que involucraba a un teniente de la Fuerza Aérea, Milo
Radulovich. Una vez desenmascarado McCarthy con este caso, el equipo se
dio a la tarea de advertir e informar al pueblo norteamericano. El
nerviosismo colectivo y la paranoia anti-comunista inducida por
McCarthy que expandió el temor de estar ser sospechoso para el senador
por cualquier causa y perder el empleo y la tranquilidad, fueron las
denuncias claves que este periodista dio a conocer a través de su
espacio a la gente, contribuyendo a sacarla de su temporal
desequilibrio. El fue el primer héroe del periodismo moderno y quizás
el más diestro profesional a la hora de reflejar la verdadera realidad
política de los Estados Unidos, en tiempos de supuesta democracia, esto
sin demeritar el trabajo en equipo periodístico, que adoptó ese proceso
particular de la política social estadounidense, como una obsesión
colectiva que no dista de ser social, pero que no pretende serlo.Al
final de su programa y en una forma de darle magnitud y condicionar la
existencia de otro día, Murrow se despedía diciendo con su voz profunda
“ Good night, and good luck”, detalle que da cierta esencia e impacto a
la película.Sin duda esta película es una de las pocas que puede
ser un acierto por donde se la mire. Los juegos de la cámara muy cerca
de los rostros, para entregar intimidad al contacto del espectador con
los personajes, las interpretaciones de alta calidad de David
Strathairn, George Clooney, Robert Downey Jr., y Jeff Daniels y
finalmente la reducción inteligente del espacio, a los estudios y
oficinas de las CBS, que si bien dieron una sensación un tanto
claustrofóbica al contexto de la película, generaron el ambiente
propicio para el resaltamiento de las dudas y decisiones importantes
propias de la historia, hacen de esta película una pieza bien
compuesta, bien elaborada y con un resultado muy bien logrado. El tono
blanco y negro con que se desarrolla de principio a fin, sugiere
intimidad y complicidad con lo sucedido y, sin duda, es una insinuación
a la parte gris de esa época que atravesó Estados Unidos en ese lapso
10 meses (antes de que McCarthy fuese finalmente censurado en el
senado), mientras fue envenenado por buenas dosis de cizaña política.INFORMACION DE LA PELICULA:GOOD NIGHT, AND GOOD LUCK.DIRECCION: GEORGE CLOONEYACTORES: DAVID STRATHAIRN, GEORGE CLOONEY, ROBERT DOWNEY JR. PATRICIA CLARKSON Y JEFF DANIELS.DURACION: 93 MINUTOS.
extraído de http://es.shvoong.com/humanities/film-and-theater-studies/1767201-good-night-good-luck/
domingo, 18 de enero de 2009
Calendario 2009 Licenciatura Ciencias de la Comunicación
Calendario de actividades 2009
Cursos 2009
Inscripciones hasta 6 días antes de cada examen (Internet)
http://www.bedelias.edu.uy
CALENDARIO ANUAL 2009
Entrega de día y hora para inscripción a la carrera
del 2 al 13 de febrero
En Bedelía, de lunes a viernes
de 17.30 a 20.30 hs.
Inscripciones para ingreso a la carrera (traer toda la documentación)
16 de febrero al 3 de marzo
En Bedelía, de lunes a viernes
de 10 a 13 y de 17.30 a 20.30 hs.
Curso Introductorio Gen.2009
16 al 20 de marzo
Inscripciones período de exámenes
26 de enero hasta 2 días antes de cada examen
Período de exámenes
9 al 20 de febrero
Inscripciones a cursos (2º. y 3º.)
16 de febrero al 13 de marzo
Inicio de cursos (1º. a 3º.)
23 de marzo
Inscripciones a 4º.año
21 al 31 de marzo
Comienzo cursos 4º.año
13 de abril
Finalización 1er.semestre (1º.a 3º.)
10 de julio
Finalización 1er.semestre (4º.)
24 de julio
Primeros parciales (1º. a 3º.)
13 al 24 de julio (ASUETO)
Inscripciones período exámenes
13 de julio, hasta 2 días antes de cada examen
Período de exámenes (Asueto)
27 de julio al 7 de agosto
Comienzo 2º. Semestre
10 de agosto
Inscripciones período exámenes
31 de agosto, hasta 2 días antes de cada examen
Período de exámenes
14 al 25 de setiembre
Finalización de cursos
20 de noviembre
Inscripciones período exámenes
23 de noviembre, hasta 2 días antes de cada examen
Período de exámenes
7 al 18 de diciembre
Se sugiere a los Sres.docentes, no fijar la realización de pruebas parciales, más allá del día 13 Nov.
Encuestas estudiantiles
1er.semestre: idiomas y opcionales de 4º.año:
29 de junio al 10 de julio
2o.semestre: materias anuales y opcionales de 4º.año e idiomas:
14 al 25 de setiembre
