lunes, 17 de noviembre de 2008

La semiosfera. semiótica de la cultura y del texto



IURI M. LOTMAN. La semiosfera. semiótica de la cultura y del texto. Edición de Desiderio
Navarro. Madrid. 1998.Tomo I y II.
Acaba de aparecer con traducción del cubano Desiderio Navarro, el segundo tomo de tres planteados de la semiosfera en los que Lotman, el mayor representante de la semiótica soviética, perteneciente a la escuela de Tartu y autor de textos tan conocidos como semiótica de la cultura, Estructura del texto artístico busca crear una semiótica de la cultura que según sus palabras -examine la interacción de sistemas semióticos diversamente estructurados y plantea que los fines de la tipología de las culturas deben ser: en primer lugar, la descripción de los principales tipos de códigos culturales a partir de los cuales se establecen las lenguas de las culturas, con sus rasgos esenciales, en segundo lugar, se plantea la
búsqueda de universales de la cultura humana, para lo cual recurre a los conceptos aportados por disciplinas como la teoría de la información y la cibernética.
Esta serie de dos tomos, cada uno dividido en diez y siete artículos son de gran ayuda para ampliar y entender el universo cultural de este pensador ruso, cuyo enfoque está inscrito dentro de los parámetros del pensamiento de autores como Bajtin, con quien comparte su idea de diálogo, afirmando que el lenguaje se genera en el diálogo, con Barthes coinciden al definir que el objeto de la semiótica sería la de estudiar todos los sistemas de signos, todos los fenómenos significantes, desde el vestuario hasta las lenguas naturales, con Levis Strauss está de acuerdo cuando define la cultura como lo contrario a la naturaleza y cuando afirma que ésta aparece cuando hay reglas, leyes.
En esta compilación se presentan textos inéditos hasta el momento y se tratan, desde las temáticas más generales, como el concepto de cultura, semiosfera, memoria, información, hasta el estudio de casos particulares como los estudios sobre cine y sobre culturas particulares como el mundo romano, la Edad Media, uno de los méritos del libro es que nos plantea preguntas, más que generar respuestas, así como nos amplia el campo de acción sobre el fenómeno lenguaje, sobre la cultura y sobre la obra de arte en general .
Lotman plantea al inicio, una critica a los estudios lingüísticos y semioticos que se venían dando puesto que según él, estos estudios tomaban el elemento más simple del sistema, ya fuera el signo en Peirce y Morrís, o la lengua y el habla en De Saussure con carácter de átomo y todo lo que seguía se hacia con relación a éste, además dice Lotman que el acto individual del intercambio signico se empezó a tomar como modelo de la lengua natural y los modelos de las lenguas, como modelos semioticos universales, lo cual condujo a ascender de lo simple a lo complejo, reduciendo el objeto completo a una suma de objetos simples, desconociendo la
complejidad que guarda en su interior cualquier sistema signico, complejidad que adquiere con relación a otros sistemas.
Frente a esto, Lotman propone un nuevo enfoque partiendo de la base que no existen
sistemas por si solo funcionales, sino que estos se construyen en la relación con otros sistemas, separados no funcionan, necesitan estar inmersos en un continuum semiótico, ocupado por formaciones semióticas de diversos tipos y que se hallan en diversos niveles de organización, este continuum lo denominó semiosfera, término que creo Lotman por analogía al de biosfera creado por Vernardski. Lotman plantea que el concepto de semiosfera es un espacio abstracto, de carácter delimitado en el cual fuera de este espacio semiótico es imposible la existencia misma de la semiosis. La semiosfera es el espacio semiótico en el cual estamos inmersos, allí entran, ya sea las lenguas naturales, como los signos, los símbolos y cualquier fenómeno cultural.
El concepto de semiosfera es de gran utilidad puesto que el mismo es susceptible de utilizarse en estudios culturales, lingüísticos, artísticos, etnográficos, así como al mito a la historia, abriendo el campo de acción en los estudios de las ciencias humanas, este concepto nos permite estudiar por igual ya sea la incidencia de los albunes familiares en la conformación del imaginario familiar, como cualquier lengua. Puesto que ve en la cultura un todo dinámico, que se entrecruza y forma textos complejos.
Lotman define la Cultura como todo el conjunto de la información no genética, como la memoria común de la humanidad o de colectivos mas restringidos nacionales o sociales, enseguida plantea que la cultura es un texto definiéndolo como, cualquier comunicación que se haya dado en un determinado sistema signico es decir como una información codificada en un cierto modo, pero advierte Lotman que es un texto organizado con gran complejidad, que se descompone en una jerarquía de textos en los textos y que éstos a su vez forman complejos tejidos de textos, el trabajo del investigador es acceder a esos códigos que le permitan entrar y traducir el universo textual que tiene frente a sus ojos.
Frente a este hecho argumenta Lotman, que el investigador tiene derecho a examinar la
totalidad de los textos que constituyen la cultura, y afirma que los diversos tipos de cultura son diversos tipos de lenguajes particulares, dentro de las características que le asigna a los textos está la de ser creadores de sentido producto de la dialéctica interna, de los constantes diálogos intratextuales entre estructuras. El autor da como ejemplo las catedrales en las que la fusión del estilo árabe, románico y gótico producen un nuevo sentido, una nueva lectura sobre este campo semiótico.
Lotman está de acuerdo en que las culturas se forman dependiendo de lenguajes naturales, las culturas son sistemas comunicativos y las culturas se crean basándose en ese sistema semiótico universal que es el lenguaje natural-. Frente a esta perspectiva, el texto ya no es objeto aislado, sino un espacio semiótico, en el interior del cual los lenguajes interactuan, se interfieren y se autoorganizan jerárquicamente, en consecuencia, el texto se convierte en el punto de intersección entre el autor, el texto, el lector.
Frente a esto, la cultura aparece como un sistema de lenguajes cuyas manifestaciones
concretas son textos de esa cultura. Para Lotman comprender la vida significa estudiar su oscura lengua, la actividad cultural cotidiana no consiste en otra cosa que en traducir una parcela de la realidad en una de las lenguas de las culturas, ver en el mundo un texto que requiere ser interpretado, que requiere ser traducido a diversos códigos. Frente a este planteamiento observar un espectáculo de ballet o ver una película equivale a aprender una lengua.


La cultura representa, entonces, un mecanismo políglota, el autor da ejemplos, para corroborar esta afirmación, como la danza y el canto, de lo que se deduce que ninguna cultura puede ser definido como una sola lengua, frente a ésto Lotman afirma, que la cultura como fenómeno sígnico hace suponer que lo normal es que los que intercambian información no usen un código común sino dos diferentes que hasta cierto punto se interceptan, fenómeno que define como creolizacion de lenguajes diversos. Así el acto comunicativo no es una transmisión pasiva de comunicación, contrario a lo que pensaba Jackobson, sino una traducción, una recodificacion
del mensaje por parte del beneficiario del acto comunicativo.
En la cultura se presenta la constante tensión entre dos polos opuestos statismo/dinamismo, unidad/pluralidad, para terminar con el tema de la cultura, Lotman dice que la cultura crea su propia organización interna y desorganización externa, en este equilibrio se constituye la dialéctica cultural, lo anterior nos lo ilustra con el mundo griego y los llamados bárbaros.
Lotman, hace la división del espacio cultural entre centro y periferia y plantea que la zona de la periferia es la zona mas sensible a los cambios, debido a su inestabilidad fronteriza y a la carencia de normas rígidas que la guíen, por el contrario en el centro existe una constante hiperestructuralidad, como resultado de esta situación, el cambio proviene casi siempre de esta zona periférica por su mayor impredictivilidad. La dialéctica del campo cultural y de la semiosfera se da en el continuo movimiento entre centro y periferia.
De otra parte, en esta recopilación de ensayos aparecen textos inéditos hasta el momento,textos que le son de gran ayuda para el estudioso del fenómeno literario en particular y de la cultura como fenómeno sígnico en general. Textos tales como: El fenómeno de la cultura, en el que se plantea cuales son los requisitos que debe cumplir un objeto pensante, en primer lugar, debe conservar y transmitir información, además debe poseer un lenguaje y tener el poder de formar mensajes correctos, en segundo lugar, debe realizar operaciones algorítmicas de transformación correcta de esos mensajes y en tercer lugar, debe formar nuevos mensajes; en La memoria de la cultura, el autor redefine el concepto de memoria y lo aplica al estudio de casos particulares comparando una escultura de una tribu del África central con el pensador de Rodin, luego de esto analiza como no obstante el gesto ser el mismo los valores culturales difieren dependiendo del conglomerado cultural en que se produce y de los códigos culturales empleados. La semántica del número y el tipo de cultura, analiza la relevancia de los números como símbolos dentro de la cultura y se asume el caso particular de la Edad Media, en casi todos sus ensayos Lotman deja entrever que información, comunicación, memoria son las
grandes ejes que hacen posible el desarrollo de las sociedades humanas.
Frente a la univocidad de comprensión Lotman, plantea una división en tres clases de textos o lenguajes que van desde los textos que poseen un solo sentido, como son los lenguajes artificiales, los metalenguajes y todos los mecanismos de memoria artificial, hasta los de mayor plurivocidad o diversidad de sentidos como la poesía y el arte en general, pasando por el estadio intermedio las lenguas naturales. En este punto coincide con jackobson quien en los años treinta planteaba que el dominio del lenguaje poético, es la esfera en que se pone de manifiesto las más importantes regularidades de la lingüística en su totalidad.


En el ensayo El progreso técnico como problema culturológico, el autor nos muestra como el progreso técnico ha marcado un cambio profundo en la organización social y espiritual del hombre, para ello recurre a ejemplos como el papel que desempeñó la escritura, como factor importante para el surgimiento de la creación individual, lo cual cambió el estatus del individuo , luego nos habla del papel de la imprenta, como influyó en el desarrollo del arte, Plantea el ejemplo concreto de como los avances técnicos que se dieron en el paso de la Edad Media al renacimiento afectaron la vida individual y sicológica de las gentes, al decir ´´la ciencia aumenta la predecibilidad de los acontecimientos, pero la vida real puede mostrar lo completamente impredecible´´ esto lo ilustra muy bien con la persecución de brujas que se dió en el renacimiento, como se ve todo adelanto técnico trae consigo un cambio en la manera como se percibe el mundo, trae consigo un cambio en la mentalidad.
De otra parte, desmitifica la Edad Media como época oscura y el renacimiento como época de total brillantes, mostrándonos como el renacimiento es un proceso que se empieza a generar en el siglo XIII, y que tiene su conclusión en el siglo XVI, así mismo nos muestra que la posición de considerarla como edad oscura es resultado del enfoque iluminista del estudio de la historia.
En su articulo sobre el papel de los factores casuales en la historia de la cultura, Lotman indaga como se nota la diferencia de la influencia de la casualidad si se observa por una parte en el hecho artístico y por otra en el científico, Lotman afirma que la casualidad en el texto artístico tiene mayor relevancia que en el científico, ejemplos de esto, se ve como en el hecho artístico cualquier descubrimiento casual afecta toda la evolución del campo; en tanto que en lo
científico está determinado por paradigmas reinantes.
El logro mayor de Lotman, está en haber ampliado el concepto de texto lo cual posibilita estudiar fenómenos tan dispares como el ballet, el cine, las lenguas naturales, la música, el arte y cualquier fenómeno cultural, o cualquier tipo de semiosis, aplicándoles las mismas categorías.
De otra parte el signo de Lotman difiere del saussiriano en la medida en que lo considera una unidad cultural entera, la cultura aparece como un sistema de sistemas de signos organizados de cierta forma.
Para concluir, con esta aproximación se debe decir que el enfoque de Lotman permite a la ciencia semiótica entrar en territorios a los cuales era difícil entrar anteriormente, al considerar la cultura un texto y al hombre como un agente dinámico que está continuamente creando, recreando, traduciendo e imaginando cultura.
TITO PÉREZ MARTÍNEZ
DEPARTAMENTO DE LENGUAS
UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL
extraído de http://w3.pedagogica.edu.co/storage/folios/articulos/folios09_14rese.pdf

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bueno lo tuyo,gracias!

carla coste dijo...

Muy bueno,me ayudó a entender un poco más.